{"id":125,"date":"2025-04-11T22:44:00","date_gmt":"2025-04-12T03:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/n56th.com\/?p=125"},"modified":"2025-05-12T17:28:33","modified_gmt":"2025-05-12T22:28:33","slug":"a-recipe-for-prayer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/n56th.com\/es\/a-recipe-for-prayer\/","title":{"rendered":"Una receta para rezar"},"content":{"rendered":"<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n o\u00ed la voz del Se\u00f1or, que dec\u00eda: \u2026.. \u201cIsa\u00edas 6:8<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras nuestra naci\u00f3n celebraba una Semana de Oraci\u00f3n, abr\u00ed mi Biblia (en realidad mi tableta) y le\u00ed esta oraci\u00f3n de Isa\u00edas que comienza con &quot;Vi al Se\u00f1or&quot;.\u201c &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A menudo nos centramos en este cap\u00edtulo como la visi\u00f3n de Isa\u00edas. Sin embargo, como mi coraz\u00f3n estaba enfocado en la oraci\u00f3n, encontr\u00e9 un peque\u00f1o \u201ctesoro escondido en el campo\u201d, como dec\u00edan los hermanos mayores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A menudo oramos en privado, igual que oramos en p\u00fablico. As\u00ed nos lo han ense\u00f1ado. Con nuestro ejemplo, se lo transmitimos a nuestros hijos. Hablamos con el Se\u00f1or. Le damos una lista de cosas que desea que haga. Luego, invocando el nombre de Jes\u00fas, concluimos nuestra oraci\u00f3n con un \u201cam\u00e9n\u201d (que as\u00ed sea). Imaginen si todas nuestras interacciones fueran as\u00ed. En lugar de conversar, simplemente les contamos a los dem\u00e1s lo que pensamos, decimos \u201cque as\u00ed sea\u201d y nos vamos. Eso suena absurdo en el contexto de la interacci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Analicemos esta \u201cvisi\u00f3n\u201d desde una perspectiva diferente. Leamos el comienzo de Isa\u00edas 6 e imaginemos al autor sentado en su casa, meditando en la Palabra de Dios y buscando su rostro. De repente, y aparentemente de forma inesperada, \u00a1ve al Se\u00f1or! La primera parte de esta \u201coraci\u00f3n\u201d no consiste en pronunciar palabras, sino en contemplar una visi\u00f3n de la gloria del Se\u00f1or. De hecho, Isa\u00edas tarda un tiempo en hablar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta es la receta para la oraci\u00f3n privada que podemos extraer del encuentro de Isa\u00edas con el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1) RECIBE UNA VISI\u00d3N DEL SE\u00d1OR (6:1)<br>Puede que no haya tenido mi propia \u201cvisi\u00f3n\u201d, pero sentado all\u00ed leyendo la Palabra de Dios pude ver la visi\u00f3n de Isa\u00edas e imaginar c\u00f3mo debi\u00f3 haber sido. Dios se ha revelado en su Palabra y en todo lo que ha creado. Tal vez sea en una flor, \u201che aqu\u00ed el lirio del campo\u201d, o en una criatura de Dios, \u201che aqu\u00ed la hormiga\u201d, que \u00c9l se me mostrar\u00e1 en otra ma\u00f1ana con \u00c9l. Esta etapa de nuestro tiempo de oraci\u00f3n es tan importante como las palabras que pronunciamos. \u00a1Obt\u00e9n una visi\u00f3n de QUI\u00c9N ES DIOS!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2) M\u00cdRALO T\u00da MISMO (6:5)<br>Cuando nos vemos a nosotros mismos a la luz de la Gloria del Se\u00f1or, debemos responder como Isa\u00edas: \u201c\u00a1Ay de m\u00ed!\u201d. Leemos que toda nuestra justicia es como trapos sucios (Isa\u00edas 64:6), pero hasta que no comparemos todo lo bueno que creemos que hay en nosotros con Su Gloria, no nos damos cuenta de lo indignos que somos en realidad. Necesitamos llegar al lugar del publicano que or\u00f3: \u201cSe\u00f1or, ten misericordia de m\u00ed, pecador\u201d (Lucas 18:3). Cuando nos humillamos en Su presencia, cuando las palabras nos fallan, finalmente estamos listos para escucharlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3) ESCUCHA LO QUE \u00c9L HABLA (6:8)<br>No propongo que hagamos pausas en la oraci\u00f3n p\u00fablica para escuchar al Se\u00f1or. Sin embargo, en nuestro tiempo de oraci\u00f3n personal, necesitamos incluir momentos de oraci\u00f3n silenciosa para permitir que Dios nos hable. Quiz\u00e1s no tengamos la bendici\u00f3n de escuchar la voz audible de Dios que los ap\u00f3stoles oyeron en la Transfiguraci\u00f3n (Lucas 9:35), pero podemos o\u00edrlo. Isa\u00edas registra aqu\u00ed una visi\u00f3n. No se trata de un encuentro f\u00edsico, pero la voz del Se\u00f1or fue clara para \u00e9l: \u201cO\u00ed la voz del Se\u00f1or\u201d. Dios ha hablado a trav\u00e9s de sus profetas, y ahora a trav\u00e9s de su Hijo (Hebreos 1:1 y siguientes). Cuando abrimos su Palabra, tambi\u00e9n podemos o\u00edrlo hablar si tan solo escuchamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4) RESPONDE A LAS PALABRAS DE DIOS (6:8)<br>Isa\u00edas responde espont\u00e1neamente: \u201c\u00a1O\u00eddme, enviadme!\u201d. Desde mis primeros d\u00edas en la fe, me han conmovido las presentaciones y las historias de misioneros. Deseaba ir, escrib\u00ed a misioneros e incluso estudi\u00e9 enfermer\u00eda, pero \u00c9l no me envi\u00f3 a las selvas de \u00c1frica. Las palabras de Isa\u00edas llegaron al mundo a trav\u00e9s de este libro prof\u00e9tico, pero no hay constancia de que \u00e9l mismo \u201cfuera\u201d. Abraham llev\u00f3 a Isaac a la monta\u00f1a y estaba dispuesto a sacrificar a su propio hijo, pero Dios se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo como sacrificio (G\u00e9nesis 22). Cuando respondemos a la Palabra de Dios con buena disposici\u00f3n y entusiasmo, le agrada. Pensamos como \u00c9l piensa y sentimos como \u00c9l siente. Ahora vemos el mundo como \u00c9l lo ve. Nuestra propia insuficiencia se olvida en cierta medida al fortalecernos en su presencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5) AHORA EST\u00c1S LISTO PARA \u201cORAR\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">sbs (2025)<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Also I heard the voice of the Lord, saying, &#8230;..&nbsp; &#8220;Isaiah 6:8 As our nation celebrated a Week of Prayer I opened my Bible (actually my tablet) and read this prayer of Isaiah which begins with &#8220;I saw&nbsp; the Lord.&#8221; &nbsp; We often focus on this chapter as the vision of Isaiah.&nbsp; However, since my [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":126,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-125","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-devotions"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=125"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":304,"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125\/revisions\/304"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/n56th.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}